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abril 14, 2010

EL DÍA A DIA EN LA VIDA DE LAURA VI PARTE


Salían por la puerta del hospital, ella empujaba la silla, miraba su pelo negro siempre revuelto y no podía creerlo. Verle así la entristecía.

Que iban hacer ahora, pensaba en sus salidas con la bici, en lo que le gustaba hacer deporte, no se estaba quieto, le encantaba su trabajo pero ahora todo seria diferente, Laura se estremeció.

El accidente le dejó así, en una silla de ruedas, aunque el médico les había dado esperanzas, pues con rehabilitación Iván podría volver a andar, pero muy poco a poco.
Llegaron a casa después de sortear algunos obstáculos hasta dar con la puerta, estaban animados, ya en casa, respiraron tranquilos.

Los días de hospital habían sido muy largos, ansiaban el volver a su hogar, descansar, retomar aquella vida que dejaron antes del accidente, que ya casi no recordaban.

Laura preparó dos tazas de café calentitas, ayudo a que Iván se acomodara en el sofá y ella se sentó a su lado.

- ¿Qué tal cariño? _ Le preguntó para animarle.
- Cansado, me gustaría salir corriendo.

Los dos empezaron a reír como locos, aunque en el fondo Iván pensaba en el dolor de vivir atado, y Laura en la horrible posibilidad de vivir prisionera.

CONTINUARA...

abril 12, 2010

EL DÍA A DIA EN LA VIDA DE LAURA V PARTE

- Tengo buenas noticias. - Le dijo el médico, hacía ya días.

Le habían subido a la habitación. Laura estuvo con él, día y noche.
Ahora en casa quería descansar, antes de volver, darse una ducha rápida, cambiarse de ropa y comer algo.
Llevaba una semana sin pasarse por la residencia, Jaime se hacía cargo de todo, aunque le cogía poco el teléfono le tenía más o menos informada.

- Hemos tenido dos nuevos ingresos. Le comentó
- Todo va bien.
- Ha pasado algo, no te lo he querido decir antes para no preocuparte más, pero creo que deberías saberlo
- Dímelo Jaime, estoy cansada, si puedes ocuparte hazlo. - Se sentía incómoda hablando con él. Jaime se daba cuenta.
- Está bien. Sí, puedo encargarme de todo. Se trata de José

Un residente que lleva bastante tiempo con ellos, su cabeza no está muy bien y no sabe lo que hace. Se escapa con frecuencia y tienen que salir a buscarle demasiadas veces, esta vez, por desgracia fue peor.

-Le ha atropellado un coche, era de noche y no le vieron, no han podido hacer nada por él. Su familia no quiere saber nada, tenemos que hacernos cargo de todos los trámites.

Escuchaba lo que Jaime le contaba de José, intentando no echar ninguna lágrima pero tenía el corazón encogido. Pensaba en lo cariñoso que era, a pesar de su trastorno, de no saber como se llamaba, ni donde estaba, pero aún así se le quería, todos le querían.

- La familia se lo ha tomado mejor de lo que esperábamos, parece que se han quitado un peso de encima. - Comentó Jaime en vista de no oír su voz.
- Lo siento de verdad, ha sido un error enorme. - Volvió a hablar Jaime esperando respuesta.
Después de unos largos segundos, Laura volvió en sí.
- Bien, ahora no hay porque lamentarse, arréglalo todo. Me pasaré cuando pueda, ahora me voy para el hospital.

Jaime colgó, no se atrevía a preguntar nada no se atrevía a hablar con ella de nada que no fuera del trabajo, sentía por ella mas de lo que quería.
Se quedó sentado un buen rato, pensando en ella, sabiendo que nunca sería suya, aunque los dos quisieran, menos aún, después de lo que había pasado.

Cerró los ojos y apareció su cara, tan cerca de su boca y los dos besándose, pero después, Laura salió corriendo y desapareció, ahora solo hablaba con ella por teléfono.

CONTINUARA...

abril 07, 2010

EL DÍA A DÍA EN LA VIDA DE LAURA IV PARTE.


Tenía mala cara, las ojeras le llegaban al suelo. Había pasado la noche en el hospital se pasó por casa a cambiarse y se fue al trabajo.
Sentada en la mesa de su despacho, revisando los papeles de los residentes se encontraba francamente mal.
Jaime se acercó al verla así.
- Laura que haces aquí, deberías estar en el hospital.
- No puedo verle así, tiene tubos por todas partes y no me dejan estar en la UCI allí no pinto nada, luego iré.
- No te das cuenta, pero tampoco pintas nada aquí, sufriendo y viéndote sufrir.
- La casa se me cae encima, necesito estar ocupada, tenemos lo del último residente, el pobre se tiene que adaptar a todo esto.
- Yo me ocupo.
- Déjame necesito concentrarme y no pensar en nada más.
Jaime se acercó a ella, antes de dejarla sola, la levantó de la silla, y le dio un abrazo, ella le correspondió, no pudo contener las lágrimas.
Estuvieron así un buen rato, se sentían agusto, entonces ella se apartó, mirándole a los ojos.
Esos ojos que ella siempre había querido, amado en silencio, con los que había soñado demasiadas veces, incluso sin querer.
Se apartó un poco más, pero el la retuvo, sintiendo su cuerpo, entonces sin pensárselo dos veces, ella le besó...

CONTINUARA...

abril 04, 2010

EL DÍA A DÍA EN LA VIDA DE LAURA III PARTE.


Llegó a casa más temprano de lo que ella había pensado, se puso cómoda, después de un largo baño y empezó hacer la cena.
Preparó el pato a la naranja que tanto le gustaba a Iván, encendió el horno y metió la bandeja.
Mientras conducía, pensó en su relación con él, estaba dispuesta a cambiar, se tomaba las cosas demasiado en serio, pero no era para tanto, tenía que intentar no pensar mucho, desconectar de vez en cuando, e intentar ser feliz con él.
Terminó de poner los tenedores y encendió unas velas, llenó dos copas de vino, cogió la suya y se sentó en el sofá, relajada, todo le parecía diferente.
Sonó el teléfono, se sobresaltó asustándose, se había quedado dormia, miró el reloj, era tarde, Iván no había llegado todavía, le pareció extraño.
- Dígame
- Hola, lamento molestarla, es la mujer de Iván de la Torre, le llamo del hospital, ha sufrido un accidente.
- Pero está bien, por favor dígame como está.
- Es mejor que se pase por aquí lo antes posible.
- De acuerdo voy ahora mismo.

Cogió un taxi, no estaba para conducir, con los ojos humedecidos, nerviosa por no saber de su estado, pensando en lo peor, Laura no era consciente de lo que se le venía encima.
Al ver la puerta de urgencias del hospital, un escalofrio le recorrió el cuerpo, cerro los ojos, se armó de valor y lo último que penso, fue que jamás volvería a preparar pato a la naranja.

CONTINUARA...

abril 01, 2010

EL DÍA A DÍA EN LA VIDA DE LAURA II PARTE


Hablando con la familia le observaba, absorta en la mirada del anciano, cabizbajo con el semblante triste, pensaba si realmente sentiría algo.
Caundo se quedó sola, revisò sus papeles, mientras, su cabeza no la dejaba pensar con claridad.
No hacía otra cosa que pensar en Iván, en su vida, en la vida de los dos.
¿Ella le quería? No lo sabía, ahora mismo, no.
Volvió a su trabajo, aunque no le apetecía nada, pero debía evaluar la situación .
Se concentró en su nuevo residente.
La familia le había contado cosas horribles, como que ya no les reconocía, eso era muy doloroso para ellos, no podía mantenerse en pie y era imposible asearle, no quería comer, y tenía espisodios violentos.
Todo esto significaba que estaba en un estado avanzado de la enfermedad de Alzheimer.
Síntomas que hacen imposible una convivencia entre el anciano y sus familiares.
Tenía mucha confianza en su personal, era gente cualificada que les encantaba su trabajo y el trato con todos y cada uno de ellos.
La residencia no era muy grande, lo suficiente, y Laura ayudaba a cuidarles como la que mas, pues también adoraba todo aquello.
Cuando decidió dedicarse a cuidar personas mayores, nadie lo entendió, sus padres estaban orgullosos de su enfermera, ellos querían que fuera médico, pero ella no, se conformaron con que fuera una buena enfermera.
Mas tarde se hizo auxiliar de geriatría, trabajando como tal en muchas residencias, formándose cada vez más y mejor, aspirando todo lo que hacían y veía de los demás.
Estuvo tres años como directora de una buena residencia, grande, con más de trescientos ancianos y allí aprendió más de lo que había imaginado, por eso decidió poner la suya propia, para que sus ancianos disfrutaran de las comodidades de un hogar, al apartarlos de su propia casa incluso de sus seres queridos, se sentirían como en casa.

Llamó a Jaime, era su mano derecha, llevaba tantos años con ella que casi no lo recordaba, unos ocho quizás, pero sin él ella no era nada, le era de gran ayuda siempre que hacía falta un hombre para levantar peso, allí estaba él, o para controlar momentos violentos en lo que todos se revolucionaban, a parte de hacer su trabajo como nadie, pues los ancianos le adoraban.

Volvió a pensar en Jaime como hombre, hacía tiempo que no le pasaba eso, se quito ese pensamiento de la cabeza.
La culpa se apoderó de ella, otra vez.

CONTINUARÁ...

marzo 27, 2010

EL DÍA A DÍA EN LA VIDA DE LAURA PRIMERA PARTE


Laura se levantaba muy temprano para ir a trabajar, se duchaba y mientras le caía el agua caliente por el cuerpo, se relajaba intentando no pensar mucho. Pese a que su trabajo le encantaba, se sentía cansada y a veces no desconectaba del todo.
Era auxiliar de geriatría, a parte de enfermera, directora de su propia residencia en las afueras de Madrid, las preocupaciones eran aún mayores.
Eso se reflejaba en su vida personal, últimamente no se llevaba muy bien con Iván, el hombre de su vida, que un día creyó que era.
Salió de la ducha al dormitorio, le miró de reojo y pensó que era guapo, hasta durmiendo tenía su atractivo.
Pero se entristeció porque por él ya no sentía nada, o ella eso creía, aunque a él no le había comentado nada, hacía tiempo que no se sentaban a hablar, sus vidas seguían como si nada, ignorando los sentimientos de ambos.
Abrió los ojos, mientras ella se vestía, rebuscando en los cajones sin saber que narices ponerse.

- Buenos días. Le dijo él desperezándose.
- Buenos días. Contestó ella ausente ensimismada con su ropa.
- ¿Te vas pronto?
- Si, hoy tengo un nuevo residente, con bastantes problemas debido a su enfermedad, le tengo que evaluar, hacerle los
test, hablar con su familia, es complicado y me llevará casi toda la mañana, no podré ayudar a las chicas.
- De cuerdo. Dijo él no muy interesado en lo que ella le había contado.
Se dio media vuelta y se quedó dormido como un tronco. Laura le miro desde el otro lado de la cama, los ojos de ella empezaron a humedecerse, por la tristeza, la poca comprensión que Iván sentía por su trabajo, la enfurecía. No podía comprender su falta de empatía, eran personas que lo pasaban fatal ante situaciones que jamás habían vivido y que nadie querría vivir nunca. Pero a él eso no le importaba ni tampoco lo que ella pensaba, ni sentía.
Se quedó triste, pensando que iba a ser un día muy largo.

continuará...

marzo 19, 2010

FELIZ DÍA DELPADRE


Hoy es tu día y siento que no lo pases con nosotros, tus hijos te necesitan.
Se que nos sientes desde el cielo y que entre las nubes, has encontrado tu sitio.
Nos das fuerzas para saber vivir con el dolor que ya después de siete años sin ti, se va llevando un poquito mejor.
Ahora cuando nos acordamos de ti se nos dibuja una sonrisa en la cara, recordando tus fechorias, siendo siempre para nosotros, tus hijos, un padre muy especial.
Siempre estarás en nuestros corazones y nunca nos olvidaremos de ti, por muchos años que pasen.
Pensamos que fuiste un gran padre, pues nosotros somos personas buenas, que saben valorar la vida, como tú, y estarías orgulloso de todos tus hijos.
Caminarás junto a nosotros por el suelo de la vida, guiándonos paso a paso donde quiera que vayamos y donde sea que estemos.
FELIZ DÍA DEL PADRE DONDE QUIERA QUE ESTES SABES QUE ALLI ESTAMOS NOSOTROS.
TUS HIJOS QUE TE ADORAN.